La «guerra» de los libros para dormir al niño

Martes 27 de Junio de 2006

Interesante artículo en El Mundo sobre uno de los temas que más nos preocupan: el sueño de nuestros pequeños.

La «guerra» de los libros para dormir al niño

Me parece interesante porque muestra las dos corrientes que se enfrentan y el gran negocio que generan (todos son best-sellers). Creo que lo más importante es actuar con sentido común (aunque es complicado cuando llevas semanas sin poder dormir) y pensar que cada niño es único y tiene sus propias necesidades, por lo que cualquier “método” lo debemos ver con un poco de escepticismo y estudiar qué aspectos podemos aplicar en nuestro caso.

Desde el otro bando

Lunes 19 de Junio de 2006

Bonita reflexión sobre el sinsentido de la guerra ;)


Fuente: Blogs 20minutos: Retiario, por Pepe Cervera - La guerra es un infierno

No hay derecho

Martes 13 de Junio de 2006

Niños palestinos víctimas en un atentado

Escolar.net: Terrorismo

Sólo ante el peligro

Martes 13 de Junio de 2006

Lo peor de la operación de Pau fue el momento en que se lo llevaron en la camilla y nos quedamos en el ascensor despidiéndolo. Nos miraba extrañado, no entendía por qué no lo acompañábamos y lo dejábamos con toda aquella extraña gente de verde; pero se portó muy bien, según nos dijo el cirujano, aguantó el tipo hasta el momento de ponerle la mascarilla para aplicarle la anestesia, en que rompió a llorar y gritar asustado. Por suerte la anestesia actúa rápido y cuando empezó a despertar lo trajeron enseguida a los brazos de la mamá para consolarlo. Le dieron un calmante, así que después del llanto se quedó durmiendo, algo intranquilo.

La operación es sencilla, pero el hecho de que la anestesia sea general siempre implica algún riesgo, por lo que se agradece que en media hora el cirujano venga a tranquilizarte. Por otro lado la recuperación es increible, la misma noche ya se comportaba como si no hubiera pasado nada, todo vitalidad.

¡Prueba superada!

¡Fuera carnots!

Domingo 28 de Mayo de 2006

El viernes pasado tuvimos visita con el cirujano que va a operar a Pau el próximo 1 de junio. Se trata de una sencilla intervención para poner drenajes en los oídos y extirpar los carnots (vegetaciones). Es la solución última para acabar con las otitis y los mocos perpetuos que arrastramos desde finales del verano pasado y que la llegada del buen tiempo (nuestra esperanza y la del otorrino para solucionar el problema) no ha atajado.

¿Qué son las vegetaciones? Es de aquellas cosas que siempre has oído hablar pero no sabes exactamente lo que es (o para lo que sirve) pero si que impide respirar por la nariz y provoca sinusitis, otitis y otros cuadros infecciosos en las vías altas. Un poco de “interné” sirve para aclarar conceptos:

En resumen, las vegetaciones son un conjunto de ganglios que se encuentran en la parte posterior de la garganta, detras del velo del paladar, y que junto con las amígdalas forma parte de los adenoides, cuya misión es crear un primer muro de defensa ante los “invasores” que entran con la respiración.

En el caso de Pau (y muchos otros niños, según parece) la inflamación cronica de los carnots impide que el moco que producen las fosas nasales se evacúe con normalidad (recordemos que los bebes y niños pequeños no saben sonarse), se acumula y se infecta. Un simple resfriado se acaba transformando, inevitablemente, en una “itis” (bronquitis, otitis, etc).

La acumulación de moco en el oído tiene otro peligroso efecto: la pérdida de audición; si coincide con el aprendizaje del lenguaje el niño puede arrastrar retrasos y dificultades con algunos fonemas. Pau tiene un 30% de pérdida auditiva, es la razón de poner drenajes en los oídos; los drenajes son unos minúsculos tubitos que se implantan en el tímpano y permiten que el moco pueda salir libremente.

Lo de la operación es un mal rollo, porque aunque está bien indicada, es un niño muy pequeño, y lo peor, no lo vamos a poder acompañar durante la anestesia ni esperarlo durante la recuperación (la anestesia es total). Un trauma, para él y para nosotros. Durante esta semana trabajaremos con él el tema de los médicos y los hospitales para que no se asuste demasiado; le hemos comprado un click “Pediatra” para que juegue y se familiarice con el tema, a ver que tal.


Click pediatra

Una primera, y dura, lección de la vida que los papás no podemos amortiguar.

Solicita un permiso… para hacer fotos a tu hijo

Miércoles 10 de Mayo de 2006

En relación al penúltimo post, me ha parecido interesante esta anotación: Thomas Hawk’s Digital Connection: You’ve Got to Fight, For Your Right… to Take Photos of Your Own Kid at a Public Ice Skating Rink?. Thomas en un fotógrafo profesional y lamenta que en una pista de patinaje sobre hielo pública en Troy (New York, U.S.A.) sea necesario solicitar un permiso al responsable para poder fotografiar a los niños, aun siendo tus propios hijos.

La razón esgrimida: proteger a los niños de los pedófilos.

Puede parecer muy extremista, una anécdota más de las que nos llegan de los Estados Unidos, pero creo que ejemplifica lo que pasa cuando en aras de la seguridad se cae en la paranoia.

Al final compensa

Jueves 4 de Mayo de 2006

Un gran abrazo

La empresa donde trabajo es joven, somos pocos los que tenemos hijos, y siempre, lamentablemente, estamos explicando nuestras penurias, somos monotemáticos, pesados y aburridos:
- No he pegado ojo, Pau no respira por la nariz, ronca y parece que se va a ahogar, es tan angustioso que no puedo dormir.
- Pues al Lluis ya le he empezado a dar el Ventolín porque está de nuevo con el asma y el pobre está fatal.
- Lo llevaremos la semana que viene al otorrino y le quitarán los carnots, le pondrán drenajes e igual también le quitan las amígdalas (la fimosis la dejamos para más adelante… ;)

Los potenciales futuros padrés te miran entre lastimeros y acongojados, así que, automáticamente, dices:
- Pero claro, al final te compensa…

¿Qué es lo que te compensa? A veces cuesta explicar, pero ayer tuve una experiencia que sirve de ejemplo. Después del trabajo tenía una revisión médica, así que llegué tarde a casa, las ocho, todo el día sin ver a Pau. Fui corriendo a donde estaba jugando, me agaché para abrazarlo, y recibí… un bofetón. Con toda la mano. Me quedé tieso. Al momento quiso arreglarlo con sus tretas: “caricies, caricies” mientras me acariciaba la cara.
“Sólo tiene dos años, es un juego”, pensé, para conformarme.

Después de cenar lo levanté para llevarlo a la cama, y al cogerlo en brazos, con una gran sonrisa en la cara, se abrazó con fuerza a mi cuello, apretando su mejilla contra la mía… el mundo se detuvo por un instante, porque el amor no se puede expresar, pero se puede sentir, y lo ocupa todo. Maravilloso.

Pau me había perdonado por haberlo “abandonado” todo el día, y a mi se me olvidaron todos los malos momentos. Todos.

Al final compensa.

Ciberpapá

Viernes 28 de Abril de 2006

La lectura de este post en m4rt1n me plantea un interesante debate sobre la protección de los menores en la red. Es frecuente ver fotos de bebés y niños en blogs, álbumes y demás, colgadas por sus papás para disfrute de familia y conocidos. Sin embargo, este acto que pertenece al ámbito de lo privado pasa a ser compartido por, potencialmente, cientos de desconocidos sobre los que no tenemos ningún control. Ante esta posibilidad hay gente muy celosa de su intimidad que nunca publicaría una foto de su hijo ni aunque saliera de espaldas, y otras a las que no les preocupa lo más mínimo este tema.

¿Es diferente internet del mundo real? ¿ocultamos a nuestros hijos cuando van por la calle o se bañan desnudos en la playa? ¿podemos impedir (o sea, somos responsables) que la cándida imagen de nuestos hijos sea manipulada por las fantasías de una mente enferma? Con el tratamiento informativo de algunas noticias (redes de pederastas, principalmente) parece que los menores están totalmente expuestos en la Red y que vayan a ser asaltados en cualquier momento.

En la guardería de Pau han tenido la buena idea de ir haciendo fotos durante el curso para montar un CD-Rom y dárnoslo a los papás cuando acaben, para ver de cerca a los pequeños en sus actividades cuotidianas. Sin embargo algunos padre han mostrado su malestar y se han negado a que se publiquen fotos donde salgan sus retoños (aunque el CD es sólo para nosotros, ni siquiera se va a publicar en Internet). “Se oyen tantas cosas por la televisión…” comentaba una abuela.

Yo la verdad es que no tengo una idea demasiado clara del tema; aunque en este blog cuento cosas muy personales, creo que mi privacidad (y la de mi familia) está resguardada. Sólo los familiares y conocidos vinculan esta página con los seres de carne y hueso (también porque considero que es un detalle irrelevante para la mayoría de lectores). Soy, por tanto, reticente a mostrar fotos dónde se nos pueda reconocer claramente (también por la opinión contraria de mi mujer).

En definitiva, un tema peliagudo.

Vacaciones familiares

Jueves 20 de Abril de 2006

La piscina es irresistible

¿Se pueden tener vacaciones con un niño de dos años? voy a analizar mi reciente experiencia de esta Semana Santa:

Factores favorables:

  • Un niño relativamente sano, con buen apetito y que duerme bien.
  • Un lugar alejado de la ciudad donde se pueda disfrutar de aire puro y sol.
  • Un entorno natural para poder pasear, coger florecitas, piñas.
  • Un apartamento o casa bien equipada (cocina, nevera, calefacción, etc.).
  • La compañía de unas pacientes amigas que te liberen, a ratos, de tu absorvente papel de “pater familias”.
  • Una PSP que me regalaron en Navidad y que apenas he tenido tiempo de usar.

Factores desfavorables:

  • Atascos para salir, atascos para entrar, con un ser inmovilizado y cabreado a tus espaldas.
  • Irresistible piscina con agua helada, profunda y sin vallas, perfecta para chapotear y lanzar cosas.
  • Larga rampa superempinada que baja al jardín, ideal para que rueden coches, niños y adultos.
  • Peratallada, precioso pueblo mediaval forrado de piedras para que los pequeñuelos que reivindican su independencia se descalabren.
  • Magnífico pinar lleno de florecitas, bichitos y piñas con resina para que papá se unte la cazadora.
  • Sólo cuatro días… no son suficiente para reponerse del crudo invierno.

En definitiva, vacaciones familiares.

Dos años con Pau

Martes 4 de Abril de 2006

Dos añitos

El domingo pasado fue el cumpleaños de Pau… ¡cómo pasa el tiempo! Parece que fue ayer cuando estábamos en la sala de partos, con los nervios, la emoción (y el miedo, por supuesto). Recuerdo la cara de circunstancia de la comadrona (el muchacho venía con varias vueltas de cordón) y el aplomo con que decidió sacar el parto adelante sin cesárea (¡gracias Pastora!). La mamá se portó como una campeona, hasta la extenuación, y yo gritando ¡que ya está! ¡un poco más! ¡ya le veo la cabeza! ¡ya está aquí!

Y aquí sigue, con todas las consecuencias… el reloj de nuestras vidas va ahora al ritmo trepidante de este pequeño ser, ya un niño, y aunque me quiero aferrar a cada instante que paso junto a él me da la sensación de que todo va demasiado rápido, y que cuando me quiera dar cuenta ya tampoco será un niño, si no un adolescente ¡glups!