Estamos sin cole
Lunes 14 de Mayo de 2007
Que tristeza y que impotencia tan grande que siento, he tenido que dejar pasar unos dÃas para que en esta entrada no salieran sólo sapos y culebras, porque estoy tan cabreado… ¿os imagináis por qué? Exacto, Pau no ha entrado en la primera opción que pusimos en la preinscripción, se ha quedado fuera por tres plazas, y junto otro montón de niños tendremos que esperar a que nos asignen alguna plaza de las que queden vacantes, y sabemos que en la segunda, tercera y cuarta opción que pusimos como preferencia no queda ninguna.
Siento mucha rabia porque nos creÃmos el cuento de las zonas de proximidad, creÃmos que tendrÃamos alguna oportunidad de entrar en alguno de los tres colegios que tengo alrededor, pero la calidad de los colegios públicos de mi zona es tan pobre que todos nos hemos agolpado como borregos en los concertados ¡gran error! porque en el cole que hemos puesto en primera opción se han quedado más de treinta niños fuera y en los jesuitas… ¡más de cincuenta! Asà que hay un ambiente bastante crispado alrededor de los niños, sólo con ver la cara de los padres puedes adivinar si les ha tocado la loterÃa o deben seguir jugando para aspirar a alguna plaza en algún colegio público remoto.
Ni siquiera tienes derecho a la pataleta, porque el proceso es transparente y hay un montón de padres en tu misma situación. Mi mujer ha llamado un montón de veces al Consorci d’Educació de Barcelona, y lo único que podemos hacer es esperar a que asignen las vacantes, el 5 de junio.
Esto supone una gran lección: En nuestro papel de padres responsables hemos perdido un montón de tiempo valorando la opción escolar más idónea, informándonos con reuniones y charlas, para al final depender totalmente de la suerte. Creo que los padres tenemos un sentimiento de omnipotencia en todo lo que tiene que ver con nuestros hijos, como si todo dependiera de nuestras decisiones, y resulta que ellos también sufren los vaivenes del destino, mientras nosotros nos quedamos mirando, impotentes.
La simpática foto la he sacado del Museo Virtual de Viejas Fotos



Nuestro próximo gran reto es encontrar un buen colegio para Pau; el proceso de preinscripción empieza en marzo, pero antes queremos recoger toda la información que podamos de los centros que tenemos a nuestro alrededor, y ya empezamos a ver que tendremos serios problemas. El barrio donde vivo no es que vaya sobrado de plazas, y los colegios que tienen mejor fama son católicos, cosa que a toda costa yo querrÃa evitar (por principios y coherencia, principalmente) y de los públicos sólo hay uno del que tengamos buenas referencias, la 

Mi mujer tiene dos semanas intensivas de trabajo, levanta a Pau por la mañana y ya no lo vuelve a ver hasta la hora de acostarlo. Mi mujer sufre por eso, aunque gracias a mi horario yo puedo estar toda la tarde con él y compensar esa carencia.