¿Quién pone las reglas?
Para muchos padres los videojuegos son un fenómeno totalmente ajeno, del que sólo tienen alguna referencia por los medios de comunicación (noticias alarmistas, principalmente), y aunque al principio se puedan resistir, tarde o temprano se encontrarán con una consola en la casa (y sí, la Nintendo DS también lo es).
Un niño de 22 meses jugando con la Wii:
Muy adorable, sí, aunque no muy adecuado a su edad. A continuación un vídeo antiguo que impacta por mostrar de una manera muy bestia una relación patológica con los videojuegos:
El juego al que hace referencia, Unreal Tournament, es un juego para adultos, muy violento, pensado para jugar en línea con muchos jugadores; no parece que sea el tipo de juego adecuado para él…
El problema es cuando los padres no se implican en este tema (por desconocimiento, principalmente) y lo que es una opción de ocio muy aceptable se convierte en aislamiento y fuente de conflictos. Por ello, para los papás que tenéis hijos en esta situación u os empiezan a machacar con el temita, os enlazo una guía que considero muy acertada y útil, editada por el Ayuntamiento de Barcelona.
Descargar la guía en PDF: Castellano, Catalán
Como resumen, proponen este decálogo de buenas prácticas:
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ANTES DE ESCOGER EL JUEGO
- Infórmate y “ponte al día” acerca de este nuevo formato de ocio interactivo.
- Conoce sus intereses, gustos y hábitos respecto a los videojuegos.
- Procura probar el videojuego, es la mejor forma de saber si el adecuado.
- La variedad es un valor; escoge videojuegos de diferentes tipos, dinámicas y temáticas.
- Prioriza la selección de videojuegos que puedan compartirse con otras personas y ten siempre en cuenta los valores que transmiten.
- Verifica el etiquetado y demás información que acompaña al videojuego.
- Sigue las recomendaciones de los fabricantes que se adjuntan en el videojuego.
- Pacta los ratos y lugares de juego.
- Procura que el juego se ubique en sitios donde sea fácil compartirlo.
- Participa de forma activa y crítica en todo lo que hagan tus hijos, según tus propios valores, demostrando una actitud de respeto y diálogo.
DURANTE LA SELECCIÓN
A LA HORA DE JUGAR
SIEMPRE