3 añitos
Después de los terribles dos años llegan los más terribles aún (aunque parezca increible) tres años:
- A sus diálogos con nosotros ha incorporado “¡calla!”, “eres tonto” y una especie de pedorreta que lo deja todo hecho un asco de babas.
- Otra de las frases preferidas es un “es que…” más excusa cualquiera, siempre que le pides que haga algo que no le apetece (”es que tengo trabajo”, por ejemplo).
- Desgraciadamente, se ha convertido en uno de aquellos niños que montan el número a la mínima y que no puedes llevar a ningún lado (a menos que lo inmovilices y amordaces, o le des una bolsa de patatas fritas).
- Perfeccionamiento de la técnica del vómito, con advertencia previa (”me pica la pancha”); durante las vacaciones de Semana Santa ha vomitado en todas las comidas (incluidas las que hemos hecho en restaurantes, of course).
- Respecto a los temas de salud, vamos bien, aunuqe hemos tenido el primer contacto con los piojos y lo que supone pasar la liendrera por su cabecita.
Su regalo favorito de todos los que recibió en la fiesta de cumpleaños:

P.D. Ya hemos hecho la preinscripción para P-3, en primera opción un colegio de monjas (algo más para añadir a aquella lista de cosas que aseguré que nunca haría con mi hijo…) y encima a esperar la lotería de que nos toque y no nos lo envíen vete tú a saber dónde.