No cruces aunque el semáforo esté en verde

El sábado por la tarde salimos de compras con el coche y regresamos tarde al barrio; vamos dando vueltas buscando aparcamiento, y al girar a la derecha veo parados junto a un paso de cebra un papá con dos chavales, esperando para cruzar; me detengo para que pasen y el papá me hace un gesto de aprobación con la cabeza, como de agradecimiento, pero la reacción de los chavales es muy espontánea: cruzan corriendo y saludando con los brazos en alto, toda una fiesta (a la que los tres respondemos riendo y saludando también).

- Estamos tan poco acostumbrados a que los coches respeten los pasos de peatones que cuando alguno lo hace se merece una fiesta - le digo a mi mujer.
- Desde luego - responde, con tono de sufrida peatona.

El domingo por la mañana salimos con Pau a dar una vuelta; el va montado en una moto de plástico que le encanta (aunque se le ha quedado pequeña), a toda pastilla por la acera. Llegamos a un paso de cebra, bien señalizado, con luz ambar y semáforo para peatones.

- Espera Pau a que se ponga el muñeco verde - la misma cantinela de siempre, desde que iba en el cochecito. Pau espera pacientemente, sin apartar la mirada del hombrecito rojo.
- ¡Ahora! - grita cuando se pone verde, y coge impulso para salir disparado, a la carrera.

Un escalofrío, una intuición, un milagro, un impulso que me hace abalanzarme sobre Pau para apenas cogerlo del borde la chaqueta y ver pasar a un palmo de nosotros a un coche toda pastilla, un coche familiar que había girado a la derecha sin ni siquiera aminorar un ápice la velocidad. Dentro un papá conduciendo y dos chavales. El papá me hace un gesto con las manos como pidiendo perdón mientras los niños tienen la mirada fija en Pau, aterrorizados; pero no se detiene, sabe que un papá asustado puede reaccionar de manera imprevisible. Mi mujer le grita unas burradas a la altura de las circunstancias.

- ¡Que hijo de puta! ¡Qué cabrón! ¡Y es un padre de familia! - esto último es lo que le parece más indignante.

Se me hizo un nudo en el estómago que todavía no se ha desatado, sólo de pensar que nos quedamos a un segundo, un palmo, de la tragedia.

Peatones, si todos los conductores son como en Barcelona, más vale que exijamos a los ayuntamientos pasos subterráneos para cruzar las calles, porque los del semáforo no es suficiente; y a los peques, ya sabéis, aunque el muñeco esté verde ¡nada de cruzar solos!

Cartel de educación vial para peatones

El cartel, tan apropiado, lo he encotrado en esta web americana: FHWA Safety

3 Responses to “No cruces aunque el semáforo esté en verde”

  1. Alicia Says:

    Uf, menos nada que no pasó nada, pero me ha venido a la cabeza una situación muy parecida, iba con mi hija de 3 añitos, su amiguita y mi pequeñajo de meses en en el cochecito, las niñas tenían bien enseñado que hasta que el muñequito no está en verde no se pasa y a parte que a veces , que se nos olvida , hay que asegurarse y no confiarse, pues lo mismo intuición y a la que me asomé, nos pasó un coche que se saltaba el semáforo en rojo a toda pastilla, a un centímetro , mi hija aún se acuerda, y ya tiene casi 12 años .

  2. Teresa Says:

    Ei papi
    Cómo llevamos lo del cole? Ya ha empezado el plazo de inscripción

    saludos

  3. pobrepapa Says:

    Hola Teresa, gracias por el recordatorio, ya hemos hecho la preinscripción.

Leave a Reply