¡Tengo miedo!

Relacionado con la anotación anterior:
La otra tarde, jugando con Pau a escondernos, sale corriendo por el pasillo, pero al llegar a la mitad se detiene en seco y vuelve hacia donde estoy yo con expresión de temor, a punto de llorar.
- ¿Qúe pasa Pau? - le digo, abrazándole.
- ¡Tengo miedo!
¿Miedo? esto es nuevo, Pau nunca ha tenido miedo, ni a la oscuridad, ni ha quedarse solo… y nosotros nunca le hemos “amenazado” con brujas ni “cocos” ni nada por el estilo.
- ¿De qué tienes miedo, Pau?
- ¡Del monstruo!
- ¿De qué monstruo? ¡pero si los monstruos son de broma! sólo existen en los dibujos, en los cuentos…
Veo que mis explicaciones no le convencen mucho, pero enseguida se olvida y continuamos jugando. Por la noche se los comento a la mamá y me dice:
- ¿No ves clara la relación?
- ¿A que te refieres?
- El monstruo representa el miedo, el miedo a la separación. Los miedos infantiles aparecen cuando los niños toman conciencia plena de que son seres “diferenciados” de la madre.
Es lo que tiene tener una mujer psicóloga, que aunque no sirva de mucha ayuda en casa de uno (”en casa del herrero…”) al menos te aclara conceptos.
Actualización:
Después de leer esta entrada mi mujer me ha hecho algunas aclaraciones; el monstruo no sale del miedo a la separación, sinó del miedo a sí mismo. A raíz de los cambios de estas semanas ha aflorado la rabia y la actitud negativa de Pau, el niño que pega, que desobece, que provoca… sí, el “monstruo”, que le da tanto miedo a Pau y que necesita alejar de sí mismo. Los miedos infantiles son más elaborados que el miedo a la separación, necesitan que el niño sea más maduro, aunque en el caso de Pau yo tengo claro que el sentirse “abandonado” por su mamá es lo que ha propiciado que aparezca el “monstruo”.
Febrero 1st, 2007 at 12:44:43
Yo la teoría no la sé, pero te puedo explicar mi caso particular.
Mi hijo el mayor (hace 9 años el lunes) todavía hay veces que tiene miedo de ir al baño solo.
Así que armate de paciencia! yo me suelo quedar alucinada cuando me lo dice y nunca entiendo el porqué. Parece mentira que un niño tan mayor todavía tenga ese tipo de miedos verdad? pues los tiene.. y ahí voy yo, con él de la manita, asomando la cabecita por la puerta del baño y dando la luz, para demostrarle que de la bañera no va a salir ningun monstruo ni nada por el estilo…
Lo que está claro es que nunca dejan de sorprendernos…