Al final compensa

Un gran abrazo

La empresa donde trabajo es joven, somos pocos los que tenemos hijos, y siempre, lamentablemente, estamos explicando nuestras penurias, somos monotemáticos, pesados y aburridos:
- No he pegado ojo, Pau no respira por la nariz, ronca y parece que se va a ahogar, es tan angustioso que no puedo dormir.
- Pues al Lluis ya le he empezado a dar el Ventolín porque está de nuevo con el asma y el pobre está fatal.
- Lo llevaremos la semana que viene al otorrino y le quitarán los carnots, le pondrán drenajes e igual también le quitan las amígdalas (la fimosis la dejamos para más adelante… ;)

Los potenciales futuros padrés te miran entre lastimeros y acongojados, así que, automáticamente, dices:
- Pero claro, al final te compensa…

¿Qué es lo que te compensa? A veces cuesta explicar, pero ayer tuve una experiencia que sirve de ejemplo. Después del trabajo tenía una revisión médica, así que llegué tarde a casa, las ocho, todo el día sin ver a Pau. Fui corriendo a donde estaba jugando, me agaché para abrazarlo, y recibí… un bofetón. Con toda la mano. Me quedé tieso. Al momento quiso arreglarlo con sus tretas: “caricies, caricies” mientras me acariciaba la cara.
“Sólo tiene dos años, es un juego”, pensé, para conformarme.

Después de cenar lo levanté para llevarlo a la cama, y al cogerlo en brazos, con una gran sonrisa en la cara, se abrazó con fuerza a mi cuello, apretando su mejilla contra la mía… el mundo se detuvo por un instante, porque el amor no se puede expresar, pero se puede sentir, y lo ocupa todo. Maravilloso.

Pau me había perdonado por haberlo “abandonado” todo el día, y a mi se me olvidaron todos los malos momentos. Todos.

Al final compensa.

2 Responses to “Al final compensa”

  1. Alicia Says:

    Muy emotivo. Soy mamá primeriza de una niña de 10 meses y claro que al final compensa. No importa que tan grande sea el berrinche, ni que tan dolorosa sea para uno la bofetada, porque cuando nuestro bebé es cariñoso, con un abrazo se borra todo.

  2. pobrepapa Says:

    Gracias Alicia por tu comentario. Hay momentos que son muy difíciles, temporadas terribles que no levantas cabeza, pero un pequeño gesto y ya recuperas toda la energía para seguir batallando.

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