Deseos cumplidos
Llevamos tiempo en casa dándole vueltas a la idea de asociarnos a alguna ONG, contribuir (modestamente) cada mes con una cuota, o incluso apadrinar a algún niño. Desde que ha nacido Pau, y viendo las noticias e informes de la infancia en el mundo, se ha convertido en una prioridad para mí (sí, lo reconozco, es una manera de acallar mi conciencia).
Por ello me he puesto a buscar activamente una ONG que me gustara su labor y me ofreciese confianza, por lo que he utilizado el buscador de la Fundación Lealtad y he ido a parar a la web de la Fundación Pequeño Deseo. No los conocía pero me ha parecido que hacen una labor fantástica: se dedican a hacer realidad los deseos de niños enfermos, crónicos o terminales. Son pequeños deseos, como conocer a un futbolista o tener un ordenador, deseos de niños que, en sus circunstancias, todos querríamos ver cumplidos.
Después de estas fechas, cuando nuestros hijos reciben tantas cosas, vale la pena pararse a pensar en las ilusiones y necesidades muchos niños que no han tenido la suerte de los nuestros.