Una manita en una manota

A Pau le encanta pintar; bueno, más bien le encanta que nosotros le pintemos cosas. Se ha convertido en su pasatiempo preferido, a pesar de que los lápices de colores son un poco peligrosos para un niño tan pequeño (yo prefiero utilizar los “plastidecor”, no se rompen tan fácilmente).

Esta tarde he pintado la silueta de su manita y luego la de la mía, para ver su reacción, pero no le ha impactado tanto como un “Pepito” que le ha pintado su abuelo.

Yo he corrido, claro, a escanear el dibujo.

Una manita en una manota

Leave a Reply